
¿Qué es el sellado de fisuras y para qué sirve? Es una técnica sencilla e indolora que rellena los surcos de los molares donde el cepillo no siempre llega, recomendada a partir de los seis años para prevenir caries.
En mi consulta lo recomiendo casi cada semana a partir de los seis años: el sellado de fisuras es una técnica sencilla e indolora que rellena los surcos de los molares donde el cepillo no siempre llega bien. Es un tratamiento preventivo, no curativo: evita el problema antes de que aparezca, en vez de tener que solucionarlo después.
Ahí, en esos surcos profundos y estrechos de la cara masticatoria del molar, es justo donde más caries veo en los niños, porque retienen restos de comida y son muy difíciles de limpiar bien incluso con un cepillado cuidadoso; el cepillo no siempre entra en fisuras tan finas. Aplicamos una resina fina que actúa de barrera protectora sobre esos surcos, sin anestesia ni tocar el diente con la fresa: se limpia bien la superficie, se aplica un gel de grabado, se lava, se seca y se pinta la resina, que endurece con una luz especial en segundos. Todo el proceso dura pocos minutos por diente y los niños suelen llevarlo muy bien.
Lo ideal es hacerlo poco después de que salga el primer molar definitivo, hacia los 6 años, y repetirlo con el segundo molar sobre los 12, que son las dos edades en las que suelen aparecer estos molares tan vulnerables los primeros meses tras la erupción. El sellado no dura para siempre: con el desgaste normal de masticar puede irse perdiendo parcialmente con los años, así que en las revisiones comprobamos que sigue intacto y lo repasamos si hace falta.
Es una de las técnicas más agradecidas de mi trabajo, porque previene sin necesidad de tratar nada después. En nuestra clínica dental de Córdoba lo revisamos en cada control, porque un sellado bien hecho y bien mantenido puede evitar más de un empaste, o incluso una endodoncia, con los años.
No todos los niños necesitan sellar exactamente los mismos dientes: valoro caso por caso la profundidad de los surcos, el riesgo de caries de cada niño y sus hábitos de higiene antes de recomendarlo. Un niño con fisuras poco profundas y buena técnica de cepillado puede no necesitarlo en todos los molares, mientras que otro con surcos muy marcados o antecedentes de caries se beneficia claramente de sellar cuanto antes. También lo recomiendo con frecuencia en premolares, aunque sus fisuras suelen ser algo menos profundas que las de los molares.
En cuanto al coste, lo explico siempre igual: un sellado es un tratamiento sencillo y preventivo; si la caries llega a formarse, lo que hace falta después suele ser más largo y más invasivo. Cuando una familia me pregunta si merece la pena, lo valoro caso por caso, pero en general sí. Puedes ver más sobre odontopediatría y prevención infantil en nuestra clínica.
Si quieres valorar un sellado de fisuras para tu hijo, pide cita.
La idea es detectarlo pronto, explicarlo bien y sellar solo cuando hace falta.
Información general basada en las recomendaciones de PrevInfad (AEPap) sobre promoción de la salud bucodental. Última revisión: julio de 2026.
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