Afta bucal
Pequeña úlcera dolorosa que aparece en la mucosa de la boca. Habitualmente cura por sí sola, pero debe consultarse si persiste, se repite con frecuencia o es muy extensa.
Somos dentistas en Córdoba y, en esta clínica dental, explicamos con palabras sencillas los términos más utilizados en odontología. Consulta qué significan conceptos como caries, endodoncia, bruxismo, periodontitis, empaste, corona dental o radiografía panorámica.
Pequeña úlcera dolorosa que aparece en la mucosa de la boca. Habitualmente cura por sí sola, pero debe consultarse si persiste, se repite con frecuencia o es muy extensa.
Acumulación de pus causada por una infección bacteriana. Puede originarse en el diente o en los tejidos que lo rodean y producir dolor, inflamación, sensibilidad, mal sabor de boca o fiebre.
Sustancia capaz de desgastar o pulir una superficie. Los dentífricos contienen abrasivos en cantidades controladas para ayudar a eliminar depósitos y manchas externas.
Material metálico que se utilizó ampliamente para realizar empastes. En la actualidad existen otras alternativas restauradoras, como las resinas compuestas.
Intervención quirúrgica en la que se elimina la parte final de la raíz de un diente y el tejido infectado que la rodea, generalmente cuando un tratamiento de conductos no ha resuelto la lesión.
Conjunto curvo formado por los dientes y el hueso que los sostiene. Se distingue entre arcada superior, situada en el maxilar, y arcada inferior, situada en la mandíbula.
Pequeñas piezas adheridas a los dientes que, junto con arcos y otros elementos, transmiten las fuerzas necesarias para moverlos durante un tratamiento de ortodoncia.
Hábito de apretar o rechinar los dientes, durante el sueño o mientras se está despierto. Puede provocar desgaste dental, dolor muscular, sensibilidad o molestias en la mandíbula.
Infección producida por hongos, habitualmente del género Candida. Puede manifestarse mediante placas blancas, enrojecimiento, escozor o molestias y requiere valoración profesional.
Tumor maligno que se origina en las células que recubren los tejidos de la boca. Una lesión, úlcera o mancha que no desaparece debe ser examinada por un profesional.
Enfermedad que destruye progresivamente los tejidos duros del diente por la acción de los ácidos producidos por las bacterias de la placa. Sin tratamiento puede alcanzar la pulpa y causar dolor o infección.
Que favorece el desarrollo de caries. Se aplica, por ejemplo, a hábitos o alimentos que aumentan la exposición frecuente de los dientes a azúcares fermentables.
Láminas finas de cerámica o resina que se adhieren a la cara visible de los dientes para modificar su forma, color, tamaño o pequeñas alteraciones de posición.
Área de la odontología dedicada al diagnóstico y tratamiento quirúrgico de determinadas enfermedades, lesiones y alteraciones de la boca, los dientes y los tejidos relacionados.
Antiséptico utilizado en odontología para controlar temporalmente las bacterias de la boca. Debe emplearse siguiendo la indicación profesional, ya que su uso prolongado puede producir efectos no deseados.
Producto líquido destinado a enjuagar la boca. Su composición y finalidad varían, y no sustituye al cepillado ni a la limpieza entre los dientes.
Material restaurador del color del diente utilizado para realizar empastes, reconstrucciones y algunos tratamientos estéticos.
Restauración que recubre la parte visible de un diente para devolverle forma, resistencia y función. Puede colocarse sobre un diente preparado o formar parte de una prótesis.
Capa dura situada bajo el esmalte, que rodea la pulpa dental. Cuando queda expuesta, por desgaste o retracción de las encías, puede producir sensibilidad al frío, al calor o a los dulces.
Conjunto de alteraciones que afectan a la articulación temporomandibular, los músculos de la masticación y estructuras relacionadas. Puede causar dolor, limitación al abrir la boca o ruidos articulares.
Tratamiento que elimina el tejido pulpar inflamado o infectado del interior del diente, limpia los conductos radiculares y los sella para conservar la pieza siempre que sea posible.
Enfermedad inflamatoria que afecta a la encía y a los tejidos que sostienen los dientes. En fases avanzadas puede destruir hueso y aumentar el riesgo de pérdida dental.
Capa externa y más dura del diente, que lo protege frente al desgaste y a los ácidos. Una vez perdido no se regenera, por lo que su cuidado diario es fundamental para prevenir caries y sensibilidad.
Procedimiento mediante el cual se retira un diente de su alojamiento en el hueso cuando no puede conservarse o existe otra indicación clínica.
Dispositivo removible fabricado a medida que se coloca sobre los dientes. Existen distintos tipos y funciones; la férula de descarga puede indicarse en determinados casos de bruxismo.
Surcos y hendiduras naturales de la superficie masticatoria de premolares y molares. Cuando son profundas pueden retener placa y favorecer la aparición de caries.
Aplicación o administración controlada de flúor con la finalidad de reforzar el esmalte y ayudar a prevenir la caries. La forma y la frecuencia dependen de la edad y del riesgo individual.
Pequeño pliegue de tejido que une la lengua o el labio a la encía. Cuando es demasiado corto o tenso puede limitar el movimiento y requerir valoración, especialmente en bebés.
Término que hace referencia a la encía. Por ejemplo, sangrado gingival significa sangrado procedente de las encías.
Inflamación superficial de las encías, frecuentemente relacionada con la acumulación de placa bacteriana. Puede causar enrojecimiento, hinchazón y sangrado.
Olor desagradable del aliento. Puede relacionarse con la lengua, la placa bacteriana, problemas de encías, sequedad bucal y otras causas que deben valorarse si persiste.
Infección causada habitualmente por el virus del herpes simple que puede producir vesículas o úlceras dolorosas, con frecuencia en los labios. Es contagiosa mientras existen lesiones activas.
Dispositivo que se coloca quirúrgicamente en el hueso para sustituir la raíz de un diente ausente y servir de soporte a una prótesis. Este término se incluye como información general.
Zona situada entre dos dientes contiguos. Su higiene se realiza con seda dental, cepillos interproximales u otros elementos indicados para cada caso.
Placa blanca de la mucosa oral que no puede desprenderse y que requiere valoración profesional para identificar su causa y descartar alteraciones relevantes.
Superficie del diente orientada hacia la lengua. En los dientes superiores también puede utilizarse el término palatino cuando mira hacia el paladar.
Relación inadecuada entre los dientes superiores e inferiores o alteración de su alineación que puede afectar a la función, la higiene o la estética.
Hueso superior de la boca que sostiene los dientes de la arcada superior. La mandíbula es el hueso móvil que sostiene los dientes inferiores.
Restauración utilizada para reparar una cavidad después de eliminar el tejido afectado por caries u otra lesión, recuperando la forma y función del diente.
Forma en la que contactan y se relacionan los dientes de la arcada superior con los de la arcada inferior al cerrar la boca.
Imagen radiográfica amplia que permite observar simultáneamente los dientes, los maxilares y otras estructuras de la boca como parte del diagnóstico.
Área de la odontología dedicada al diagnóstico, prevención y corrección de alteraciones en la posición de los dientes y la relación entre los maxilares. Se incluye como información general.
Especialidad odontológica dedicada a la salud bucodental de los niños, desde la primera visita hasta la dentición permanente, con un enfoque preventivo y adaptado a cada edad.
Unión estable y funcional que se establece entre el hueso y la superficie de un implante dental durante el proceso de cicatrización.
Película adherente formada por microorganismos y otras sustancias que se acumula sobre dientes, encías y aparatos dentales. Su control diario ayuda a prevenir caries y enfermedades de las encías.
Restauración destinada a sustituir uno o varios dientes ausentes. Un puente se apoya de forma fija en dientes o soportes situados a ambos lados del espacio.
Tejido blando situado en el interior del diente que contiene vasos sanguíneos, fibras nerviosas y células especializadas.
Inflamación de la pulpa dental. Puede causar dolor ante el frío, el calor o de forma espontánea, y su tratamiento depende de si el tejido puede recuperarse.
Forma avanzada de enfermedad periodontal en la que se dañan los tejidos y el hueso que sostienen los dientes. Necesita diagnóstico, tratamiento y seguimiento profesional.
Limpieza profesional que elimina la placa bacteriana y el sarro que el cepillado diario no consigue retirar, ayudando a prevenir la caries y la enfermedad periodontal.
Imagen que permite observar dientes, raíces y hueso para completar el diagnóstico. Puede centrarse en una zona concreta o, como la ortopantomografía, mostrar toda la boca en una sola imagen.
Extirpación quirúrgica total o parcial de un tejido, lesión o estructura. Su significado concreto depende del procedimiento en el que se utilice.
Depósito endurecido que aparece cuando la placa bacteriana se mineraliza. No se elimina con el cepillado habitual y requiere limpieza profesional.
Grupo de dientes situados en la parte delantera de la boca: incisivos y caninos.
Grupo de dientes situados en la parte posterior de la boca: premolares y molares.
Material fluido que se aplica sobre los surcos de determinados dientes para crear una barrera protectora y reducir el riesgo de caries.
Dolor breve y agudo que aparece cuando la dentina queda expuesta y entra en contacto con frío, calor, sustancias dulces, ácidas o el cepillado.
Sensación persistente de boca seca, frecuentemente relacionada con una disminución de saliva. Puede dificultar hablar o tragar y aumentar el riesgo de caries e infecciones.
Pequeña lesión abierta en la mucosa de la boca. Puede tener distintas causas, desde una afta bucal hasta el roce de una prótesis o un aparato de ortodoncia, y conviene consultar si no cicatriza en un par de semanas.
Vibraciones de alta frecuencia empleadas en determinados instrumentos odontológicos, por ejemplo para desprender depósitos de sarro durante una limpieza profesional.
Véase sequedad bucal: sensación de falta de saliva que, cuando es persistente, debe valorarse para identificar su causa y prevenir complicaciones.