
Las manchas blancas en los dientes son de los motivos de consulta que más preocupan a las familias, y con razón: suelen ser la primera señal visible de que el esmalte está perdiendo minerales. En muchos casos se trata de una desmineralización temprana, un aviso antes de que aparezca una caries de verdad, y todavía se puede revertir con flúor y buenos hábitos de higiene. Otras veces son manchas de fluorosis leve, por un exceso de flúor en la infancia, que no son caries pero conviene vigilar. La única forma de saber cuál es cuál es una revisión en consulta, no hay que esperar a que la mancha cambie de color. Cuanto antes lo vemos en la clínica, más sencillo resulta frenarlo antes de que se convierta en un problema mayor.
← Volver al blog