Urgencias

Qué hacer si un niño se da un golpe en un diente en Córdoba

Niña disfrazada de superheroína del cuidado dental
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Mi hijo se ha dado un golpe en un diente, ¿qué hago? Mantén la calma y fíjate bien en qué ha pasado: si el diente se ha movido, ha cambiado de color o hay sangrado. En dientes de leche no siempre hace falta actuar de urgencia, pero conviene revisarlo.

Los golpes en los dientes de leche me llegan a la consulta en Córdoba casi cada mes, normalmente de niños que corrían, se cayeron de la bici o chocaron jugando. He atendido este tipo de sustos muchas veces en consulta, y lo primero que digo siempre a los padres es lo mismo: mantener la calma y fijarse bien en qué ha pasado exactamente, porque lo que hay que hacer cambia según el caso. Si el golpe ha sido fuerte y el niño ha perdido el conocimiento, ha vomitado o está muy somnoliento o desorientado, lo primero es una valoración médica o pediátrica, antes que la dental.

¿Qué le ha pasado exactamente al diente?

Astilla o esquina rota

Guarda el fragmento en agua o suero y trae al niño a consulta; a veces se puede pegar con resina.

Movido o hundido

No lo fuerces ni lo coloques tú. Evita que muerda con él y venid a que lo revisemos, idealmente el mismo día.

Se ha salido entero

Diente de leche: no reimplantar. Diente definitivo: reimplantar o guardar en leche fría y acudir en menos de 1 hora.

Si solo se ha roto una esquinita del diente, guardad el fragmento si lo encontráis (envuelto en un poco de agua o suero) y traedlo a la consulta: a veces se puede volver a pegar con resina, con un resultado estético muy bueno. Si el diente se ha movido o quedado más hundido, no intentéis colocarlo vosotros ni forzarlo: dejadlo tal cual, evitad que muerda con él y venid a que lo revisemos, idealmente el mismo día.

Y si el diente se ha salido entero, cuidado con un error muy habitual: si es un diente de leche, no debe reimplantarse bajo ningún concepto, porque podría dañar al diente definitivo que se está formando justo debajo de la encía; simplemente guardadlo y venid con el niño cuanto antes. Esto cambia por completo si se trata de un diente definitivo ya salido de un niño mayor o de un adulto: ahí sí conviene intentar reimplantarlo en su sitio en los primeros minutos: cógelo siempre por la corona (la parte blanca visible), nunca por la raíz. Si está sucio, acláralo unos segundos con leche o suero fisiológico sin frotarlo, y reimplántalo. Si no se puede reimplantar, guárdalo en leche fría o suero fisiológico (nunca en agua ni seco) y acude a urgencias en menos de una hora, porque el pronóstico depende mucho del tiempo que pase fuera de la boca. Una vez reimplantado, hay que comprobar en las revisiones si el nervio sigue vivo; si no es así, hace falta una endodoncia, y si el tratamiento os genera dudas, en este artículo aclaramos los mitos más habituales.

Da igual lo leve que parezca el golpe: si el diente se ha movido, ha cambiado de color con los días o el niño no puede morder con normalidad, conviene que lo revisemos cuanto antes, porque puede verse afectado el diente definitivo que se está formando debajo, aunque a simple vista no se note nada. A veces pido revisiones de control varias semanas o meses después, precisamente para vigilar que ese diente definitivo se está desarrollando bien. Guardar la calma delante del niño también ayuda a que él mismo no se asuste más de la cuenta; los niños suelen coger el susto de la reacción de los padres, más que del golpe en sí. Si os pasa en Córdoba, consulta nuestro servicio de urgencias dentales sin dudar, es de las urgencias que mejor solemos resolver cuando se actúa rápido.

Mientras llegáis a la consulta, un poco de frío local con una gasa o un paño limpio ayuda a controlar la hinchazón, y si el niño tiene molestias se puede dar el analgésico infantil habitual que ya uséis en casa, en la dosis que le corresponda por peso. Evitad darle de comer o beber algo muy caliente o muy frío hasta que lo revisemos, porque la zona suele quedar sensible durante un rato.

Y para los niños que practican deporte con contacto, como fútbol, baloncesto o artes marciales, recomiendo siempre un protector bucal: reduce muchísimo el riesgo de este tipo de golpes, y en la clínica podemos hacer uno a medida que resulta bastante más cómodo que los genéricos de tienda, con lo cual los niños realmente se lo ponen y no lo dejan en la mochila.

Si tu hijo se ha dado un golpe en un diente, pide cita y lo revisamos cuanto antes.

Guarda siempre el número de urgencias dentales a mano: en un golpe de diente definitivo, los primeros minutos son los que más deciden si la pieza se salva.

Información general basada en las guías de la International Association of Dental Traumatology (IADT), adoptadas en España por la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP). Última revisión: agosto de 2026.

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