Endodoncia

Endodoncia en Córdoba: mitos sobre «matar el nervio»

Endodoncia en Clínica Dental Aranda
Endodoncia

¿Es un mito que la endodoncia "mata el nervio" y que duele mucho? Sí: es justo al revés, se hace para quitar el dolor, no para provocarlo, y se realiza con anestesia local. Es el mito más extendido sobre la endodoncia y también el más falso.

Cuando le digo a un paciente en Córdoba que necesita una endodoncia, la reacción casi siempre es la misma y nunca falla: cara de susto y la frase "eso duele muchísimo, ¿no?". Es el mito más extendido, y es justo al revés: la endodoncia se hace para quitar el dolor, no para provocarlo. El tratamiento se realiza con anestesia local, igual que un empaste, y lo que realmente duele, y mucho, es la infección o la inflamación del nervio que había antes de tratarla. La mayoría de mis pacientes, cuando salen de una endodoncia, me dicen que "no ha sido para tanto".

Mito"Duele muchísimo"
RealidadSe hace con anestesia local para quitar el dolor, no para provocarlo
Mito"El diente queda muerto e inútil"
RealidadSigue funcionando con normalidad para masticar, incluso décadas
Mito"Mejor extraer que conservar"
RealidadCasi siempre es preferible conservar el diente propio con endodoncia
Mito"Ya no hace falta cuidarlo"
RealidadNecesita una corona o reconstrucción y sigue pudiendo tener caries

Otro mito habitual es pensar que "matar el nervio" deja el diente muerto e inútil; en realidad, tras retirar el nervio dañado, limpiar bien los conductos y sellarlos, el diente sigue funcionando con normalidad para masticar durante años, incluso décadas, aunque pierda la sensibilidad al frío o al calor que tenía antes. De hecho es habitual que ni se note la diferencia en el día a día.

También me preguntan mucho si es mejor extraer el diente directamente y ya está, para "quitarse el problema". Casi siempre es preferible conservarlo con una endodoncia, porque ningún implante o puente sustituye del todo a un diente propio bien tratado, ni en función masticatoria ni en el hueso que lo rodea: cuando se pierde un diente, el hueso de esa zona empieza a reabsorberse con el tiempo. Extraer debería ser casi siempre la última opción, no la primera.

Un tercer mito: que después de la endodoncia ya no hace falta cuidar ese diente porque "está muerto". Todo lo contrario: conviene colocar después una corona o reconstrucción adecuada -en este artículo explicamos cuándo hace falta y cuándo puede no ser necesaria-, sobre todo en los dientes posteriores que reciben más fuerza al masticar, porque un diente endodonciado sin proteger es más frágil y puede fracturarse. Y sigue pudiendo tener caries alrededor si se descuida la higiene, así que las revisiones periódicas siguen siendo igual de necesarias que en cualquier otro diente.

También me preguntan a menudo cuántas visitas hacen falta. Depende del diente y de cómo esté la infección: hay endodoncias que resolvemos en una sola sesión, sobre todo en dientes con un único conducto, y otras que requieren dos citas si la infección es muy activa o la anatomía del conducto es más compleja, algo bastante habitual en molares con varias raíces. Ninguna de las dos opciones es mejor o peor en sí misma, simplemente cada caso pide lo que pide, y prefiero tomarme el tiempo necesario antes que precipitarme por acabar antes.

Es normal notar cierta molestia leve los dos o tres días posteriores al tratamiento, sobre todo al masticar por ese lado, porque el tejido que rodea la raíz queda algo irritado tras la manipulación; no es señal de que algo haya ido mal, y suele controlarse bien con un antiinflamatorio pautado. Si el dolor aumenta en lugar de mejorar, o aparece hinchazón, ahí sí conviene que me llaméis, porque entonces valoro si hace falta revisar el sellado o si hay algo más que tratar.

Si te han recomendado una endodoncia y tienes dudas, pide cita y te lo explicamos con calma.

Si te preocupa el dolor, dímelo antes de empezar: ajusto la anestesia y el ritmo de la sesión, y comprobamos que la zona esté completamente dormida antes de tocar el diente.

Información general basada en los materiales divulgativos para pacientes de la Asociación Española de Endodoncia (AEDE). Última revisión: agosto de 2026.

← Volver al blog