Sensibilidad dental

Por qué me duelen los dientes con el frío en Córdoba

Paciente con sensibilidad dental en Clínica Dental Aranda
Sensibilidad dental

¿Por qué me duelen los dientes con el frío? La causa más frecuente es que la dentina, la capa bajo el esmalte, haya quedado expuesta por desgaste, retracción de encías o un cepillado demasiado agresivo.

¿Por qué me duelen los dientes con el frío?

Es una queja muy habitual en mi consulta de Córdoba: "me duelen los dientes con el frío" o "me duele un diente en cuanto tomo algo frío". La causa más frecuente es que la dentina, la capa que hay bajo el esmalte, ha quedado expuesta, ya sea por desgaste del esmalte, retracción de las encías o un cepillado demasiado agresivo con cerdas duras y movimientos de sierra en vez de circulares. Esa dentina tiene miles de diminutos canales, los túbulos dentinarios, que llegan hasta el nervio, así que cualquier cambio brusco de temperatura, e incluso el aire frío al respirar por la boca, se transmite directamente y provoca esa punzada característica tan desagradable.

No siempre es motivo de alarma, pero sí conviene identificar la causa exacta antes de conformarse con "tener dientes sensibles" sin más.

Bruxismo

Apretar o rechinar

A menudo de noche, sin darse cuenta

Caries incipiente

Aún no duele al comer

Pero sí con el frío

Encía inflamada

Raíz al descubierto

Por retracción gingival

Cepillado incorrecto

Desgaste del cuello del diente

Movimientos de sierra con cerdas duras

¿Y si solo me duele un diente, o me ha empezado de repente?

Cuando la molestia aparece de golpe y en un diente concreto, en vez de notarse por igual en toda la boca, conviene no dejarlo pasar como una sensibilidad más: puede tratarse de una grieta reciente, una caries que ya ha llegado a la dentina o un empaste que se ha movido, y esos casos suelen necesitar revisión antes que las pastas de dientes sensibles del súper.

También pueden doler las encías, no solo el diente

Cuando la punzada se nota más en la encía que en la corona del diente, casi siempre apunta a la misma causa que ya hemos visto arriba —la retracción gingival que deja la raíz al descubierto—, solo que la molestia se localiza donde empieza la encía en vez de en el propio diente.

Qué hacer en casa mientras tanto

Mientras encontramos el origen exacto en consulta, ayuda usar una pasta dental específica para dientes sensibles, aplicada también con el dedo directamente sobre la zona sensible antes de dormir para que actúe más tiempo, y cambiar a un cepillo de cerdas suaves con técnica correcta, en movimientos circulares suaves y sin forzar. Si sospecho bruxismo, suelo recomendar una férula de descarga nocturna, que protege el esmalte del desgaste y en muchos casos ayuda también a aliviar la sensibilidad asociada.

Lo que no recomiendo nunca es acostumbrarse a la molestia sin más, pensando que "ya se pasará" o que "es cosa de la edad". Si la pasta específica no alivia en dos o tres semanas, no insistas más con ella sola: cuando la molestia se queda en vez de irse enseguida, conviene revisar el estado del nervio por si hace falta una endodoncia.

Si ha sido justo después de un blanqueamiento o una limpieza

Una causa que muchas veces se pasa por alto es un blanqueamiento dental reciente, casero o profesional: es normal notar más sensibilidad al frío los primeros días tras el tratamiento, porque el peróxido penetra temporalmente en el esmalte y llega a irritar levemente la dentina. Suele remitir sola en los primeros días, pero si no bajáis el ritmo de aplicaciones cuando ya duele, se puede alargar bastante más de lo necesario. También veo con frecuencia sensibilidad tras una limpieza dental profesional, por haber quedado expuesta una zona de raíz que antes cubría el sarro; en ese caso también es pasajera.

Cuándo hay que revisarlo en consulta

Si la sensibilidad persiste más de dos o tres semanas, es cada vez más intensa o aparece con cosas dulces además de con el frío, hay que revisarlo, porque en algunos casos esconde un problema que sí necesita tratamiento, y cuanto antes lo cojamos, más sencilla suele ser la solución. Cuando no mejora con pasta específica en casa, en nuestra consulta de Córdoba tenemos opciones clínicas según la causa: aplicación de flúor en alta concentración directamente sobre la zona sensible, selladores de resina que tapan los túbulos dentinarios expuestos, o una valoración periodontal específica en los casos de retracción gingival más avanzada. No hace falta resignarse a vivir con esa punzada cada vez que tomáis algo frío; en consulta buscamos el origen y valoramos las opciones.

Si el frío te sigue molestando, pide cita y buscamos el origen.

Información general basada en los materiales divulgativos de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). Última revisión: agosto de 2026.

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